“Proyecto Tunga”, una obra de danza teatro: “El cuarteto es un mundo que se abre cada vez más”

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En los últimos años, el cuarteto no hace más que expandirse y seguir conquistando públicos tanto en Córdoba como en Argentina y más allá. Ejemplos puntuales de este crecimiento son iniciativas estatales como el Museo del Cuarteto, o que La Konga haya anunciado una gira por España y se prepare para llenar el Estadio de Vélez; o el show de La Mona Jiménez en el Obelisco y el éxito de su Festival Bum Bum, así como el estreno de un Cosquín Cuarteto y la cada vez mayor presencia de este género en esa plaza y en el Festival de Jesús María.

El director David Picotto, también docente de Teatro en la Universidad Provincial de Córdoba, presentó en 2015 con la Comedia Cordobesa la “opereta cuartetera” Eran cinco hermanos y ella no era muy santa. La versión consistía en cantar los textos de Miguel Iriarte al ritmo de cuarteto.

Ahora, Picotto retoma esa inquietud cuartetera con Proyecto Tunga, su nueva obra con el Elenco Municipal de Danza Teatro. “Proyecto Tunga es un casting, quien vive y siente el cuarteto ‘gana’. En un baile de cuarteto, la actitud es marca registrada. Más allá de los diferentes estilos y coreografías para el baile, el bailarín y la bailarina ‘de raza’ tienen una impronta muy difícil de imitar”, adelanta la sinopsis de esta historia que propone una suerte de reality donde el público decide qué bailarines llegan a la final.

“Fue un desafío para mí porque la danza no es mi lenguaje. Así que aunque también fue una crisis pero decidí encarar este proyecto. Me interesa el cuarteto y la pregunta que me hago al principio es: ¿Quién sabe más de cuarteto?’”, cuenta Picotto

En charla con VOS, Picotto resalta lo importante que fue, para salir airoso frente a ese ‘desafío’, saber escuchar las voces de sus bailarines, quienes eligieron ellos mismos el proyecto, una particularidad que tiene este elenco municipal, en el que quienes lo integran deciden qué quieren hacer.

Para ellos también fue novedoso: “Es un gran trabajo, ensayar y al mismo tiempo saber llevar al espectador que es sumamente importante en la obra. Es quien va viendo y eligiendo en el momento quién sigue, quién pasa las diferentes pruebas. Eso lo hace interesante para los actores porque hay cosas que no están planificadas. Las parejas van variando, y gana quien gana. Por ejemplo, el otro día, en un ensayo, eliminaron a alguien que había estado ganando unas cuatro veces seguidas. Es adrenalínico”.

“Es como un programa tipo certamen, tipo reality. Por momentos tiene esa impronta. A mí lo que realmente me interesa destacar es que es el espectador quien decide quien tiene el ritmo. Es ese aspecto social el que define, el que tiene que ver con la impronta del cuarteto y quien lo lleva adentro”, completa.

Por otro lado, reflexiona: “El cuarteto es algo atractivo para trabajar. Genera muchas ideas y no está teatralizado. Es importante que en un elenco municipal que trabaja con otras técnicas, aparezca esto. Es un lugar que se tiene que habitar. Ahora está como más institucionalizado. Pero las danzas populares de Córdoba aún plantean tensiones. ¿Se enseña o se pasa? Otras técnicas se enseñan, pero este ritmo popular, del aquí y ahora, de los bailes, genera otras cosas. Por ejemplo, cuando yo era más chico nadie quería bailar cuarteto y ahora está en todos lados. Quizás en otros años sea otra cosa, otra danza. Y a mí me gusta todo eso, me gusta que haya tensión en los espacios”.

TEATRO CUARTETERO PARA TODOS
También destaca el aporte crucial de Elvio Arcando, quien también lo acompañó en Eran cinco hermanos: “Él es del Grupo Chipote y yo tampoco es que soy un gran amante o conocedor del cuarteto, así que Elvio responde todas mis dudas”.

Entre esas dudas, surgió la de la igualdad de género: “Le hice planteos sobre las mujeres en el cuarteto. Es machista, sí, pero eso lo vemos los que lo pensamos. Quienes lo bailan no piensan eso. Él me decía: ‘Mirá, hay mujeres en el cuarteto’. Y hay todo un mundo de mujeres que lo están cambiando. Son pocas pero están. A veces uno lo intelectualiza mucho, que es necesario, pero también es bueno tener alguien que sabe realmente lo que está sucediendo. Me liberó de muchas cosas, un gran compañero. Y es quien estuvo en cuestiones de ediciones de las canciones”.

Esas canciones, el audio de la obra, recorren diferentes variedades cuarteteras. “Se habla al principio de la creación del cuarteto, de su origen en la tarantela y el paso doble. Y después van pasando Carlitos Roldán, La Leo, La Mona, Chébere, Trulalá… En eso Elvio ha hecho un gran trabajo de ir buscando. Fueron horas de trabajo. También están Lorena Jiménez, Las chichí, Rodrigo, Damián Córdoba, Ulises Bueno”.

“El cuarteto es un mundo que se abre cada vez más. Y este es un teatro para todos y todas, para todos los espectadores. El otro día ensayamos y pasaba una familia de Francia y se quedaba. Porque es eso, es cultura nuestra”, concluye Picotto.

(Fuente: La Voz del Interior)