Catarsis, mea culpa por Milei y una arenga final: el detrás de escena de la cena de Massa y los jefes del peronismo

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Massa, en el acto del Teatro Mercedes Sosa, (foto Nicolás Nuñez)

Más allá de las actividades oficiales, de los actos y encuentros políticos en Tucumán, la cena que compartieron los gobernadores, dirigentes peronistas y el candidato a presidente Sergio Massa, en la casa del anfitrión Juan Manzur fue la oportunidad donde se expusieron razones que no siempre se pronuncian en público. Fue un encuentro con más de doscientos referentes donde hablaron Axel Kicillof, Alicia Kirchner, Alberto Rodríguez Saá. Sobrevoló una combinación de catarsis y mea culpa por la irrupción sorpresiva de Javier Milei. Y el compromiso de todos de “darla vuelta” en las elecciones generales, con arenga final.

“No lo vimos venir”, fue una de las frases que pronunciaron mandatarios del norte entre tamales, empanadas fritas, ensaladas y carne bien servida en el quincho de la casa del gobernador tucumano en Yerba Buena. El mandatario organizó una muestra de unidad y de músculo político, ausentes en toda la campaña y que convocó a líderes de cada espacio que integra Unión por la Patria.

Fue una tarea compleja para reunir en un mismo espacio hombres y mujeres que tienen como denominador común el recelo, la desconfianza y, acaso, los reproches. “No hubo pases de factura. Se habló de las PASO y cuál es el futuro que queremos. Las provincias del norte del país con Milei no tienen lugar”, explicó uno de los que participó del encuentro. En la noche tucumana los convidados expusieron argumentos para explicar las causas de la desconexión entre los dirigentes y un electorado hasta ahora identificado con el peronismo.

La dirigencia peronista en la Casa Histórica, en San Miguel de Tucumán
La dirigencia peronista en la Casa Histórica, en San Miguel de Tucumán

En la mesa principal estuvieron Manzur, Massa, su esposa Malena Galmarini, Agustín Rossi, Gustavo Sáenz, Máximo Kirchner, Eduardo “Wado” De Pedro y Cecilia Moreau. En otras se sentaron Kicillof, Gildo Insfrán (Formosa), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Ricardo Quintela (La Rioja), Sergio Uñac (San Juan), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Oscar Herrera Ahuad (Misiones); Sergio Ziliotto (La Pampa), Raúl Jalil (Catamarca). También estuvieron varios vicegobernadores, sindicalistas de peso como Héctor Daer, Pablo Moyano, Andrés Rodríguez, Gerardo Martínez, Sergio Palazzo y Hugo Yasky, y Juan Manuel Olmos, entre otros.

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El santiagueño Gerardo Zamora, Máximo Kirchner y el catamarqueño Raúl Jalil. (Nicolás Nuñez)

Entre las frases relevantes, según pudo reconstruir Infobae de fuentes que estuvieron en la cena, fue la que pronunció Rodríguez Saá para que Massa asuma el liderazgo de la campaña y, sobre todo del peronismo, al que definió como “la casa grande de todos”. “No va más el doble comando”, afirmó el gobernador de San Luis, que viene de sufrir su propia derrota en su provincia, pero ante Juntos por el Cambio. En ese sentido se habló de la necesidad de fortalecer el liderazgo y la centralidad de Massa, no sólo en la campaña sino también dentro del peronismo.

Es una frase que resonó con fuerza mientras el titular del PJ y presidente de la Nación, Alberto Fernández, está en India, escindido de la suerte electoral del peronismo, y la vicepresidenta Cristina Kirchner no interviene de manera pública en la campaña de Unión por la Patria.

La declaración la retomó Massa cuando le tocó hablar, al cierre de la cena. Puso en valor “el liderazgo colectivo” y agregó: “Hay uno que lidera, pero si tiene capacidad de contener y construir un sueño colectivo”, afirmó el candidato a presidente de Unión por la Patria e insistió con su propuesta de impulsar en caso de ganar un “gobierno de unidad nacional”, ampliando y convocando a otros sectores.

“Si cada uno me ayuda, podemos construir para adelante. En octubre y en noviembre vamos a ganar”, afirmó Massa y destacó que “el triunfo no se construye desde la Nación, sino desde cada provincia. Soy el primero para laburar y empujar, porque tengo la convicción de que la pelea vale”, arengó Massa.

Y resaltó “la oportunidad nos brinda esta elección. Queremos pensar en el proyecto más allá de las personas, para construir el futuro del país, porque eso también está en juego, porque cuando estamos unidos podemos ganarles a expresiones minoritarias que tienen capacidad de presión”, destacó. Y sobre el resultado de las PASO afirmó: “Hay que entender que cada provincia tiene una realidad. Donde ganamos hay que fortalecer y donde perdimos hay que construir la vuelta, para volver a ganar”

Milei, entre el límite y el riesgo

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(foto Nicolás Nuñez)

En las conversaciones en las mesas y en los discursos de los oradores estuvo presente en todo momento Milei como un límite y un riesgo para las provincias. Los gobernadores primero argumentaron que la performance del libertario “no la vieron venir”. Acostumbrados a la “rosca política”, las disputas por las listas, los carteles y la campaña a la vieja escuela, Milei se les metió en los distritos por las redes sociales.

Allí, en ese “territorio” nuevo se dijo en la noche del viernes que se disputará el partido de nuevo de cara a octubre. Las redes sociales es la zona donde más fuerte juega el candidato libertario. Se habló incluso de que es necesario tomar en cuenta muchos de los temas que puso en debate el candidato de La Libertad Avanza, vinculados a la economía: estabilidad de la moneda, déficit fiscal, modernización de la legislación laboral, entre otros.

Fue uno de los hechos políticos principales del viaje a Tucumán, donde este sábado estuvo reunido con empresarios, militantes y convocó a un acto en el Hipódromo de San Miguel de Tucumán, donde se prevé la foto.