Dos bandas rivales se enfrentan en el penal de Chimbas

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Otra vez se enfrentaron dos bandos rivales dentro del pabellón 11 del Sector 1 del penal de Chimbas. El grupo integrado por algunos de los asesinos de Uma se trenzaron con la facción de los asaltantes de la estación de Sánchez Huerta. El revuelo fue grande y prometía sangre, pero intervinieron la división antimotines de la penitenciaria y puso fin a la gresca. Aun así, el conflicto promete continuar. Los más revoltosos fueron trasladados a otro pabellón, pero prometieron que van a quemar todo si hasta el viernes no los llevan de regreso con su “ranchada”.

El conflicto se desató el martes pasadas las 17 en el pabellón que manejan los hermanos Néstor y Sergio Reyes junto a los hijos de este último, Claudio, Rolando, Mauro y Exequiel Díaz, y otros reos buscan controlar en ese sector. De hecho, en noviembre último estos presos se agarraron a golpes con otros internos por esas disputas. Algunos de los Díaz están condenados a prisión por la pelea y el tiroteo del 5 de enero de 2014 que culminó con la muerte de la pequeña Uma Carrizo, en Pocito.

Ahora la bronca de los hermanos Díaz fue con el bando conformado por Alejandro, Claudio y Carlos Zappalá, además de otros reos. Todo estos están presos por delitos de robos y el más conocido es Alejandro Zappalá, protagonista del golpe armado del 21 de enero de 2017 contra la estación de servicio Sánchez Huerta, en Capital, de donde se llevaron 300.000 pesos, 40.000 dólares y un millón de pesos chilenos.

En noviembre pasado hubo otra gresca entre presos y también estuvieron involucrados los hermanos Díaz.
Las versiones es que siempre existen asperezas y pequeños roces dentro del pabellón, pero aparentemente los Díaz pretendían tener dominio sobre los Zappalá y su grupo de amigos. Éstos no se dejaron intimidar y les hicieron frente. Conociendo los antecedentes de los reos de los dos bandos, no iban a ser sólo amenazas o una simple refriega. Fuentes del caso señalaron que se tomaron a golpes y después empezaron a arrojarse cascotes, piedras y otros elementos.

La gresca pudo terminar en una tragedia, pero no llegó a tanto porque los celadores dieron la voz de alarmar e ingresaron los efectivos del grupo antimotín. Con sus bastones y sus escudos lograron separar a los dos bandos rivales y los dispersaron hasta que retornó la calma.

Fuentes del caso señalaron que los guardias identificaron a los hermanos Claudio, Rolando, Mauro y Exequiel Díaz como los responsables e iniciadores de la reyerta, de modo que fueron retirados del pabellón 11 y trasladados al 3. Sin embargo, estos presos quedaron furiosos y supuestamente anunciaron a los guardias que si no los sacan de ese lugar hasta este jueves o viernes “van a quemar todo”, revelaron.

(Fuente: Tiempo de San Juan)