A pesar de las críticas de la oposición, el kirchnerismo anticipó que habrá otras convocatorias para repudiar el ataque a Cristina Kirchner

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Andrés Cuervo Larroque
Andrés "Cuervo" Larroque, funcionario bonaerense y referente de La Cámpora

El ministro de Desarrollo para la Comunidad de la provincia de Buenos Aires, Andrés “Cuervo” Larroque, destacó hoy la misa realizada el pasado en la Basílica de Nuestra Señora de Luján para repudiar el ataque contra Cristina Kirchner y, a pesar de las críticas de la oposición, anticipó que pueden haber más encuentro de este tipo. “Era una buena oportunidad, pero no creo que sea ni la única ni la última convocatoria”, sostuvo el funcionario bonaerense, uno de los referentes de La Cámpora.

Más temprano, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, cuestionó el carácter partidario que adquirió la misa, a la que asistieron casi en exclusividad dirigentes vinculados al gobierno nacional. “Tomo un tono partidario y ahora es la propia Iglesia la que está cuestionándolo, veía que un obispo pedía disculpas, haber politizado una misa es un extremo”, aseguró el dirigente en diálogo con la radio cordobesa Cadena 3.

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El presidente Alberto Fernández, el ministro del Interior, "Wado" De Pedro, y Eduardo Duhalde, uno de los pocos dirigentes que no pertenece al Frente de Todos que participó de la misa del pasado sábado (Gustavo Gavotti) (Gustavo Gavotti/)

Larroque, por su lado, afirmó que hubo una convocatoria para que participen dirigentes opositores. “Rescato la presencia de algunos intendentes de la oposición, después si hubo una decisión o si desde la oposición entendieron que no estaban las condiciones para participar o si hubo otras interpretaciones eso nos excede, lo importante es que el espíritu de la convocatoria estuvo, y todos abogamos por entrar en una etapa de racionalidad y salir de las chicanas”, aseguró en radio AM750.

En este sentido, consideró que el encuentro fue “ecuménico” y “un hecho de carácter espiritual”, y no “una reunión de debate o de disputa (política) sino todo lo contrario”. “Hay que valorar cuál fue el espíritu y la respuesta frente a algo tan aberrante y de tanta gravedad como fue el atentado a Cristina (Fernández de Kirchner)”, sostuvo.

Y agregó que la celebración religiosa “por la paz y la fraternidad de los argentinos”, de la que participó el presidente Alberto Fernández y dirigentes del Frente de Todos (FdT), respondió a un pedido de parte del intendente de Luján, Leonardo Boto, “y él mismo invitó a todos los sectores del arco político y del resto de la vida social argentina, y eso es lo importante”.

El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, en la ciudad cordobesa de Marcos Juárez, este fin de semana, en donde Juntos por el Cambio logró retener la intendencia
El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, en la ciudad cordobesa de Marcos Juárez, este fin de semana, en donde Juntos por el Cambio logró retener la intendencia

Sobre el encuentro del sábado, Larreta dijo que se perdió “una oportunidad para llamar a la unidad de los argentinos”, al tiempo que recordó que horas después del ataque contra la vicepresidenta en el barrio de Recoleta, Alberto Fernández “mostró vocación por partidizar el tema, echando culpas a la prensa, a la justicia y a la oposición”.

El auditor general Miguel Ángel Pichetto, por su lado, también manifestó sus críticas, ayer, al ser entrevistado en Radio Mitre. A su entender, la convocatoria del oficialismo a un diálogo con la oposición para “abordar el tema de la intolerancia política” y tratar de “reencauzar la convivencia democrática” finalmente se convirtió en una muestra más de unidad del Frente de Todos detrás de la figura de Cristina Kirchner, ya que ninguna figura de peso del frente opositor aceptó la invitación.

Cristina Fernández de Kirchner - Misa por la Paz - Basílica de Luján

“Vi la misa por televisión. Me pareció otra muestra de esta Iglesia argentina sectaria y clasista. El arzobispo que dio la misma podría ser un militante del gobierno, lo secundaban curas pro montoneros y seguidores del Padre Mugica”, se lamentó Pichetto sobre la actuación de Jorge Eduardo Scheinig, el responsable de la arquidiócesis Mercedes-Luján.

Sin embargo, el propio Scheinig, en su homilía, había explicado sus motivos: “Estamos en un tiempo extremadamente delicado. La paz social está frágil y amenazada y somos responsables de asegurarla y cuidarla. Por este motivo, cuando el Sr. Intendente de Luján me invitó a presidir esta Misa, y me compartió su deseo de hacer una convocatoria amplia, ‘hacia todas las fuerzas políticas y sus representantes, a nuestras hermanas y hermanos de otras confesiones cristianas y religiosas, para reconocernos y encontrarnos en esta oración por la ansiada paz social y el diálogo entre líderes´ [-citó-], sentí que era una muy buena iniciativa y le dije que sí. Mucho lamentaría que se malinterprete este gesto”.

Para Pichetto, la celebración que tuvo lugar en Luján “no es una misa que convoque a la unidad de los argentinos” y advirtió que desde hace mucho tiempo los argentinos no escuchan a la Episcopal ni al Papa hacer reflexiones sobre la paz y la convivencia argentina. “Eso es lo que está faltando”, remarcó el referente de Juntos por el Cambio.

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