Lo denunciaron por acoso y continúa dando clases en una escuela

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Shirley Escobedo es una alumna de la Escuela Técnica Obrero Argentino (ETOA) que denunció a su exprofesor por acoso sexual. Aseguró que todo comenzó tras un posteo de ella en la red social de Instagram. A partir de ese momento se dio inicio a una serie de comentarios indebidos sobre el aspecto físico de la joven dentro y fuera del ámbito escolar. 

Shirley tiene 18 años y está en el último año de la Escuela Técnica Obrero Argentino. Desde el mes de julio, Dario Liporace, su exprofesor de química, comenzó a acosarla sexualmente, según dijo. «Al principio mis compañeros empezaron con la idea de agregar al profesor a Instagram, pero yo no lo hice. A los pocos días, me llega la solicitud de él y decido aceptarla, no me pareció que fuera algo malo», dijo la joven a DIARIO HUARPE. Publicidad

Todo inició con unas fotos que la víctima subió a su cuenta de Instagram tras una salida nocturna. «Me invitaron a un cumpleaños de 15 y fue allí que me tomaron unas fotos e hice un posteo, pero después las borre porque me sentía insegura, pero él ya las había visto», dijo la joven. Luego de eso, comenzaron las frases fuera de lugar para con la adolescente. 

Una semana después del posteo eliminado, la alumna se encontró con el profesor en los pasillos de la escuela. «Me dijo que cómo iba a subir una foto así con las tetas que tengo, pero como no era la primera vez que hacían comentarios sobre mi físico, pese a ser un profesor, lo pase por alto», explicó Sherley. 

Unos días después, un nuevo episodio se dio dentro del ámbito escolar. «A una compañera que venía llegando haciendo referencia a mi persona, le dijo: «Llegó temprano la tetona», cuando yo estaba ahí presente», aseguró la joven. Los comentarios por parte del profesor Liporace comenzaron a ser más recurrentes, al punto que usaba expresiones tales como «mansos globos tenés» o «sos muy linda bol…» y algunas frases más dichas a una compañera de la víctima, en un comercio fuera de la institución, aseguró la joven. 

Cansada de la situación, confrontó con el profesor. «Después de todo lo dicho, lo encontré en la escuela y decidí hablar con él, le dije que me parecían fuera de lugar las cosas que estaba diciendo. La situación me puso muy nerviosa y me puse a llorar. Ahí él me cambiaba de tema y se me reía en la cara», manifestó Shirley. Publicidad

Con la ayuda de una profesora, la joven logra contar todo lo sucedido frente a los directivos de la institución. «Lo denuncié en dirección, y allí firmé un acta. Me dijeron que tenía que esperar, que después de unos días me iban a llamar desde el Ministerio de Educación. Los directivos me pidieron disculpas y me dijeron que me quedara tranquila que ellos iban a hacer todo lo posible para que no diera más clases», indicó.  

Unas semanas más tarde, la víctima fue citada por el Ministerio de Educación, donde tuvo que contar nuevamente todo lo sucedido. «Cuando estuve allí, me aconsejaron que fuera a realizar la denuncia al Cavig también. Cuando estuve en el lugar, primero me dijeron que me iban a tomar la denuncia, pero después una psicóloga que me vio, me dijo que no podían tomarla porque no era un delito lo que mi profesor había hecho. Me mandaron a mi casa con una solicitud de protección», mencionó la joven.

Finalmente, la víctima fue llamada desde el juzgado para nuevamente dar su versión de los hechos. «Me llamaron, conté como había sido todo e hicieron un acta nuevamente y me dijeron que tenía que esperar a ver que indicaba el juez, si tomaban o no el caso. A la semana me enviaron una carta indicándome que no podían tomarme la denuncia por no existir un vínculo intrafamiliar con el profesor», aclaró. 

Pese a las denuncias, el profesor actualmente continúa dando clases de manera normal en la institución. «A raíz de la denuncia pública en mi cuenta de Facebook, salieron a la luz muchos casos similares. Quiero que se sepa lo que pasa dentro de la escuela, no es normal lo que sucede. Yo tengo miedo de verlo en los pasillos», finalizó. 

(Fuente: Diario Huarpe)