Los empleados de comercio reclaman el horario corrido 

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La primera vez, al menos en los últimos cuatro años, fue en el 2018, cuando el Sindicato de Empleados de Comercio propuso establecer el sistema de horario corrido en el comercio del Gran San Juan con el argumento de que resultaba más práctico y económico a los empleados. Pero ahora la novedad es que el gremio, que conduce Mirna Moral, quiere imponer la modalidad por ley y de cumplimiento obligatorio. Frente a la idea hubo rechazo unánime porque nadie salió a acompañar la iniciativa.

«Estamos trabajando en un proyecto de ley para establecer el horario corrido en el comercio», dijo la dirigente sindical, que viene con el respaldo de las urnas obtenido en diciembre del año pasado y que tiene a la iniciativa como una de sus prioridades. La intención es que sea de 9 a 17, en principio desde el 1 de abril al 30 de octubre de cada año, pero sólo para el Gran San Juan porque reconoce que en los departamentos alejados, como Jáchal, Valle Fértil o Iglesia, tienen costumbres arraigadas que hacen inviable la propuesta. «Queremos que el empleado de comercio recupere la vida familiar y hasta acompañar a sus hijos en sus actividades», sostuvo Moral entre los argumentos, además de que habría un ahorro en pasajes porque de cuatro viajes que debe realizar ahora un empleado haría sólo dos.

La secretaria general dijo que para que prospere la idea debe coordinarlo con las municipalidades, en principio al menos de la Capital, Rawson, Chimbas, Santa Lucía y Rivadavia, con los bancos y en el caso de la Ciudad de San Juan también debería haber una tarea conjunto con el Eco, el estacionamiento ordenado, además del transporte de pasajeros.

Pero frente a la consulta no hubo quien acompañe, aunque hubo dirigentes más cautos que otros. Darío Minnozzi, del Centro Comercial de San Juan, dijo que «imponer el horario corrido sería ilegal porque la ley de comercio habla de ejercer la actividad de 8 a 22. Además sería arbitrario y unilateral querer imponer esa modalidad. Creo que no beneficia a nadie y nos vamos a oponer».

Desde la Cámara de Comercio, Hermes Rodríguez dio a conocer que todavía no tienen posición fijada en el tema.

En cambio, Dino Minnozzi, desde la Federación Económica, sostuvo que «va en contra de la libertad de comercio porque el que establece el horario de un negocio es el dueño y no se puede imponer por ley. Me parece que en el sindicato no están haciendo la lectura económica de lo que está pasando en el país y en la provincia».

Desde Rawson, Gastón Villordo, de la Cámara de Comercio, Turismo y Agroindustria, manifestó que «no me parece que deba ser una imposición, deberíamos charlar el tema en una mesa de diálogo, pero no como una obligatoriedad».

Carlos Fernández, de la Cámara de Comercio de Pocito, dijo «no creo que la idea sea para Pocito, es un departamento con mucho trabajo rural y la gente tiene otras costumbres».

El que tampoco se mostró a favor del proyecto fue Daniel Milla, de la Cámara de Comercio de Chimbas. «Acá es imposible de aplicar, ni siquiera da para empezar a hablar del tema, a lo mejor podría funcionar en la Capital, pera acá no», sostuvo el dirigente.

Implementar el horario de corrido en el comercio del Gran San Juan no sería fácil y así lo reconocen todos quienes están vinculados a la actividad. Por ejemplo, los bancos trabajan en la mañana, la mayoría con atención al público hasta las 13. Y muchos empresarios depositan las ventas de la mañana al cierre de los negocios, por seguridad, para no tener tanto efectivo en los locales. Por eso una medida de este tipo debería contar con el aval de las entidades bancarias. Y del transporte de pasajeros.


Consulta

Una encuesta de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNSJ entre comerciantes de toda la provincia de San Juan reveló el año pasado que más de la mitad de los empresarios rechaza el horario de atención al público de corrido, y que prefieren cerrar a la siesta; tanto en invierno como en verano.

  • Un antecedente por la pandemia

El 20 de marzo de 2020 arrancó la cuarentena por el covid-19 y cerró toda la actividad económica, incluido el comercio, dejando en funcionamiento sólo a los rubros esenciales de alimentos, farmacias y ferreterías. El 20 de abril empezó una cuarentena «administrada» y se autorizó al comercio a abrir pero sólo para venta online, sin atención al público. Recién el 11 de mayo se autorizó la apertura comercial con atención al público, de 10 a 16. Primero fue con terminaciones de documentos, y luego se flexibilizó con más horarios y rubros (cafés y restó) desde el 5 de junio. A fines de septiembre lo comerciantes volvieron al horario desdoblado. Y desde entonces, a pesar de los intentos, la idea no ha prosperado. Hay que aclarar que hay actividades, como las de los supermercados, galerías comerciales y rubros como los seguros, que tienen horario corrido. Pero los comerciantes no quieren que sea una imposición.