La K’onga quiere dar la vuelta al mundo con el cuarteto: “La música no tiene fronteras”

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Gracias a Te mentiríaEl mismo aire, o Universo paralelo la banda cordobesa es parte fundamental de la playlist cotidiana que le saca una foto al gusto popular de este tiempo.

Eso dicen las calles del norte cordobés, donde el grupo liderado por Nelson Aguirre, Pablo Tamagnini y Diego Granadé tiene una importante base de fans de adolescentes y adultos jóvenes. Y también lo confirman las plataformas digitales: las tres canciones mencionadas arriba son las únicas en el top 50 de Spotify Argentina que se despegan de los estilos dominantes como el trap, el reguetón o la cumbia.

En los boliches o en los bares con mesas en la vereda, hay más gestos concretos. Al igual que con Tini, L-Gante, Farruko o María Becerra, la música de La K’onga se reproduce en miles de voces que cantan esas letras como si el mundo se acabara esa misma noche. Es cuarteto pero también es un fenómeno pop que trasciende las fronteras locales.

Ya no es un golpe de suerte o una casualidad, sino algo definitivo en la historia del género. Camino a celebrar 19 años de carrera, el grupo nacido en Villa Dolores en 2003 vive su mejor momento y sólo piensa en seguir creciendo.

LA BANDA QUE HAY QUE VER

Viajar, tocar, descansar, recuperar energías, volver a la ruta y así sucesivamente. De eso se tratan estos meses y así lo confirman las sonrisas cansadas de los cantantes del grupo en la antesala de otro baile más, en la Sala del Rey, cuando charlan con VOS. “Es el después de la pandemia”, dice al paso Diego Granadé, uno de los tres vocalistas de esta máquina de hits en clave tunga-tunga.

La K'onga vive un presente de shows casi todos los días e importante acompañamiento popular. Aquí, en el Luna Park en diciembre de 2021. (Gentileza Sofía Pérez).
La K’onga vive un presente de shows casi todos los días e importante acompañamiento popular. Aquí, en el Luna Park en diciembre de 2021. (Gentileza Sofía Pérez).

Es jueves, la noche fresca de verano acompaña y La K’onga es el grupo al que hay que ir a ver en este momento si se quiere saber qué está pasando en el mundo del cuarteto. Al promediar la segunda selección, la sala está llena como en sus mejores veladas y la banda brilla en su entramado de percusiones y vientos.

Los músicos están en piloto automático por el trajín de shows, pero con una velocidad crucero que garantiza fiesta debajo del escenario y versiones impecables de las canciones que quiere escuchar el público. Ya no más, ConvéncemePerfectaTe perdiste mi amor (¿alguien notó los 95 millones de views que tiene su videoclip?), Ya me enteré, el anuncio del pronto final con La cabaña.La gente baila, canta, toma, celebra. Nadie se acuerda delo que pasa afuera.

YOUTUBE Y SPOTIFY: NÚMEROS QUE SORPRENDEN

“Sin duda, son los reyes del cuarteto de la nueva era”, define Michel Pumar, director artístico de Leader Music, compañía discográfica que acompaña a La K’onga desde sus inicios.

“Creo que es un matrimonio perfecto, de ambas partes hay diálogo y comprensión de lo que necesitamos para seguir creciendo. Nuestro trabajo fue importante a la hora de convencer al grupo de que la apuesta que teníamos que hacer era por lo digital, por el contenido en video”, agrega.

Ahí empieza a tomar forma el actual éxito del grupo de Villa Dolores, según explica el directivo de la empresa que también está detrás del exitoso canal de YouTube El Reino Infantil, con 46 millones de suscriptores en 20 países, y de leyendas de la cumbia como Los Palmeras o Gilda.

Granadé, junto a su hijo, Tamagnini y Aguirre, un trío de cantantes que ya juega de memoria. (Gentileza Sofía Pérez).
Granadé, junto a su hijo, Tamagnini y Aguirre, un trío de cantantes que ya juega de memoria. (Gentileza Sofía Pérez).

“Planteamos que teníamos que apostar por hacer videoclips con una frecuencia muy alta”, dice sin vueltas. El crecimiento del grupo en materia audiovisual parece darle la razón. A comienzos de 2022, el catálogo de videos en el canal de La K’onga totaliza más de 800 millones de visualizaciones.

“Hoy en día, en YouTube son el artista número 5 más escuchado de la Argentina”, sintetiza Pumar, quien también pone el acento en el “gran trabajo de elección e interpretación de canciones por parte de la banda”, que amplió su repertorio más allá de las tradicionales referencias del merengue, para abordar temas latinoamericanos en sentido amplio.

Camilo, Jesse & Joy, Ricardo Montaner, Luck Ra, Nahuel Pennisi o Los Huayra son algunos de los artistas que elige la banda para reversionar canciones de distintos géneros con potencia de clásicos cuarteteros. Por las cifras que genera cada uno de esos covers y por cómo se cantan en cada baile, todo indica que la apuesta ha sido un éxito.https://www.youtube.com/embed/lGRdhPlhbwc?feature=oembed&enablejsapi=1

“Era evidente que el público ya escuchaba a la banda, pero necesitaba un impulso para alcanzar una audiencia más grande. Nosotros nos acercamos a Spotify a mostrarle los números del proyecto y a decirles: ‘Che, tienen que apoyar esta banda que la está rompiendo’”, explica el ejecutivo sobre la visibilidad que le ha brindado la plataforma al grupo en el último tiempo.

“No hay artista de cuarteto que haya superado los 2 millones de oyentes mensuales como ellos, ni Rodrigo”, destaca Pumar, quien adelanta colaboraciones internacionales y un plan de expansión fronteras afuera.

“Se viene un momento de la industria donde se va a valorar mucho la música de raíz de cada región. La gente quiere escuchar algo nuevo constantemente”, argumenta Pumar en esa misma línea. Y se entusiasma: “El mundo le abrió las puertas a la música latina, y esa es nuestra entrada. La banda tiene mucho swing, ¡tienen con qué!”.

LA PANDEMIA COMO IMPULSO DEFINITIVO

“A todas las bandas les pasa más o menos lo mismo. Este es un género que trabaja muchísimo y siempre se une todo lo que es primavera con el verano. Para nosotros el año termina en marzo”, explica con modestia Granadé, que comenzó como percusionista de la banda junto a Aguirre y hoy es un cantante de voz inconfundible. Lo cierto es que su grupo, literalmente, no ha parado de tocar en las últimas semanas.

En diciembre, La K'onga tocó en el estadio Luna Park de Buenos Aires, con entradas agotadas. (Gentileza Sofía Pérez).
En diciembre, La K’onga tocó en el estadio Luna Park de Buenos Aires, con entradas agotadas. (Gentileza Sofía Pérez).

“No damos más”, añade el vocalista en el estacionamiento de la Sala del Rey, donde los 11 músicos y el equipo técnico esperan la llegada del cuarto show de la semana. Antes pasaron Puerto Madryn y un doblete en Carlos Paz, y siguen compromisos en La Pampa, Mendoza y el Valle de Punilla. En enero serán un total de 24 presentaciones en casi la misma cantidad de días, y sólo porque la primera semana del año decidieron parar un poco.

—¿Cómo hacen para surfear este éxito?

—(Pablo Tamagnini): Es bastante agotador pero estamos muy felices de que nos pase a nosotros, así que le metemos mucha garra, muchas ganas. Tratamos de descansar lo mejor posible para estar bien en cada show. Sí se complica porque el cansancio es mucho, pero tenemos un hermoso grupo humano que se aguanta los trapos. Estamos felices de poder andar con nuestra música, de poder trabajar y vivir de esto.

—(Diego Granadé): El grupo nos da fuerzas para estar contentos y estar con todas las pilas arriba del escenario. Se nota el rendimiento de la banda cuando estamos todos bien. Ese es el gran secreto de La K’onga.

—Venían creciendo sostenidamente desde hace tiempo, pero 2020 y 2021 fueron años de mucho impulso para ustedes. ¿Lo sienten así?

—(Nelson Aguirre): Sí, nosotros le damos mérito a nuestro laburo en pandemia. Yo creo que ahí es donde nosotros le encontramos la vuelta para producir música y videoclips. Cuando pasó un poco la pandemia y volvieron los shows, la gente lo reconoció y nos agradeció de alguna manera esa compañía que le dimos. Mucha gente quiere vernos.

CUARTETO DE EXPORTACIÓN

“Yo creo que son las canciones las que abren los caminos, las que han hecho un quiebre en nuestra carrera. Están sonando muchísimo”, afirma Granadé con orgullo sobre el repertorio de hits que ha sabido cultivar la banda.

“Al grabar con otros artistas también otro público nos ha empezado a escuchar”, apunta el cantante. Sin dudas, ese es otro factor que ha potenciado el trabajo de La K’onga más allá de Córdoba. Hoy, con varios videoclips con decenas de millones de reproducciones, la fila de figuras esperando por sumarse al cotizado listado de feats. de la banda no para de crecer.

Nelson Aguirre, Pablo Tamagnini y Diego Granadé, cantantes de La Konga, en el show que dieron en Forja en la noche del sábado 23 de octubre y el domingo 24 de 2021. (Gentileza Germán Vignoli)
Nelson Aguirre, Pablo Tamagnini y Diego Granadé, cantantes de La Konga, en el show que dieron en Forja en la noche del sábado 23 de octubre y el domingo 24 de 2021. (Gentileza Germán Vignoli)

Luego de colaborar con casi todos sus colegas cuarteteros, La K’onga vive un momento de crossover que ya no distingue fronteras estilísticas. Y va por más.

“Nos escriben de todos lados, en todo el país. Por ahí parece que viajamos a otro lado cuando nos vamos al sur, por ejemplo. Y llegamos allá y las canciones tienen el mismo efecto que acá en Córdoba. Como dice el dicho, la música no tiene fronteras. Nosotros vamos a estar buscando constantemente que la gente nos escuche”, sentencia en medio de una risa que le inunda toda la cara.

—Después del impacto nacional, ¿el objetivo es exportar el cuarteto?

—(Tamagnini): Estamos tratando de que el género crezca cada vez más y poder compartirlo con artistas de otros estilos más allá del nuestro. Se dio y se sigue dando, vamos a seguir metiéndole para que el cuarteto vaya a donde tenga que ir. Como han hecho los géneros urbanos como la bachata, el merengue, la salsa, el reguetón, el trap. El cuarteto también es un movimiento urbano, una cultura, una danza. No tiene nada para envidiarle a ningún otro género. Nosotros queremos dar ese paso, que el cuarteto sea internacional.

—(Aguirre): Queremos llevar esta música lo más lejos posible, sacarla afuera. Estamos en esa búsqueda y esa es nuestra próxima meta. Hay algunas propuestas y ojalá que se puedan lograr. Si no es este año, será el próximo. Vamos por ese camino: buscar lo mejor para la banda, hacer bien las cosas, mantenernos unidos y seguir creando canciones. El resto llega solo.