Sergio Berni ya tiene decidido que dejará el Ministerio de Seguridad pasadas las elecciones generales

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Toma de rehenes en Caseros - Sergio Berni
Sergio Berni les confirmó a sus allegados que después de la elecciones generales renunciará al ministerio de Seguridad bonaerense (Amilcar Orfali)

Sergio Berni, el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, renunciará a su cargo después de las elecciones legislativas del 14 de noviembre. Así se los anticipó a sus colaboradores más estrechos. Ante ellos, justificó: “Me quieren fuera, me voy afuera”. Es decir, no se va porque quiere, sino porque lo empujan.

Según le relataron a Infobae testigos directos de esa revelación que si se lleva adelante tendrá alto impacto político, su permanencia en la función pública se habría transformado en insostenible después de los cambios de gabinete forzados por la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner ante el fracaso electoral de las PASO. El último golpe, según sus confidentes, fue la llegada a la jefatura de Gabinete de Martín Insaurralde.

La oxigenación del staff de Kicillof fue interpretada como una jugada de la ex mandataria en favor de su hijo Máximo, el líder de La Cámpora y jefe de la bancada oficialista en la Cámara Baja. El diputado y el alcalde de Lomas de Zamora, ahora en uso de licencia, han sabido cultivar una estrecha relación.

El encono entre Insaurralde, referente de varios barones del conurbano, y Berni, no es reciente, es de vieja data y la ex mandataria lo sabe. Y el ministro responde a la presidenta provisional del Senado, tanto es así que se refiere a ella como su “jefa política”.

Por esa razón, el desembarco del hombre fuerte del sur del conurbano en el Poder Ejecutivo de La Plata encendió las alertas en el bunker del militar. Entendió que sus días estaban contados aunque Kicillof, hasta ahora, siempre le mostró su apoyo.

Tanto es así que el jueves pasado el gobernador se mostró con su ministro en la entrega de patrulleros en Olavarría, defendió la gestión en seguridad en medio de los cuestionamientos ante una seguidilla de tres asesinatos en el conurbano, y desactivó una protesta policial por reclamos salariales a través del anuncio de un aumento en los haberes del 11%.

Axel Kicillof-Sergio Berni-Máximo Kirchner
Hasta ahora el gobernador Axel Kicillof siempre respaldó a su ministro de Seguridad. El propio Sergio Berni reconoció que mantuvo una fuerte disputa verbal con el diputado Máximo Kirchner por el resultado de las elecciones PASO. Berni quería internas

Antes de la llegada de Insaurralde al gabinete, el coronel médico mantuvo una fuerte discusión con Máximo Kirchner. Fue la noche de la derrota electoral. Berni le reprocho con dureza la falta de internas dentro del Frente de Todos en las PASO del 12 de septiembre.

Algunas versiones sostienen que del intercambio verbal el cirujano pasó a la violencia física y lo agarró del cuello. Los voceros del diputado nacional lo desmienten ante Infobae. “No hubo pelea como relatan algunos medios. No siquiera discusión fuerte. Discutir entre compañeros es normal”, afirman.

Berni también le bajó el perfil al suceso. A Luis Novaresio, en la señal A24 le dijo: “Discutimos porque tenemos una visión táctica totalmente distinta, si bien estratégicamente tenemos el mismo pensamiento de modelo de país, tácticamente, en relación en cómo llegar a los objetivos y sobre todo los electorales, pensamos diferente. Yo estaba convencido de que teníamos que hacer una interna, me parece que era la mejor manera de ordenar, no solamente hacia afuera, sino hacia adentro”, aseguró.

El reclamo no era menor. Disconforme con la lista de precandidatos electorales que acordaron los principales referentes del Frente de Todos, entre ellos Insaurralde y Máximo Kirchner, presentó una lista de precandidatos a diputados provinciales que él mismo encabezaba por la segunda sección electoral, que contiene a los distritos de Arrecifes, Baradero, Capitán Sarmiento, Carmen de Areco, Colón, Exaltación de la Cruz, Pergamino, Ramallo, Rojas, Salto, San Andrés de Giles, San Antonio de Areco, San Nicolás, San Pedro y Zárate. Sin embargo, terminó desistiendo para contemplar “la unidad de todos los sectores”. Por entonces, las presiones para que en los municipios no se les disputara el poder territorial a los intendentes era muy fuerte.

Sergio Berni con Axel Kicillof - Olavarria
El jueves, en Olavarría, Sergio Berni entregó patrulleros junto al mandatario provincial (Provincia de Buenos Aires)

Los movimientos sociales vinculados a la Casa Rosada, como el Evita, Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa, por ejemplo, habían presentado listas cortas (de concejales) en varios municipios que incluían a delegados gremiales, docentes y hasta representantes de la CGT y de las Cámaras de Comercio locales.

Finalmente, el 2 de agosto, la Junta Electoral del Frente de Todos decidió bajar las listas en los municipios bonaerenses donde se buscaba desafiar en las internas a los oficialismos gobernantes. A eso se refería el ministro de Seguridad cuando increpó al líder de La Cámpora.

El necesario análisis del contexto político que detona la salida del ministro de mayor perfil de Kicillof permite comprender lo que un estrecho colaborador de Berni le confió a Infobae: el funcionario no solo dejará el cargo que ocupa desde diciembre de 2019, sino que también se irá del Frente de Todos. Desde hace tiempo Berni formó su propio espacio, “Fuerza Buenos Aires”.

Ese mismo colaborador le preguntó de manera directa si se alejaría del cargo “antes o después de la elecciones” legislativas del 14 de noviembre. Con la voz firme que lo caracteriza respondió: “Después, no soy un traidor”. Y agregó: “Me voy del Ministerio, pero no me den por muerto y mucho menos rendido”.

La frase es una invitación a reafirmar las intenciones de Berni de disputar un cargo ejecutivo en 2023 desde su espacio partidario “Fuerza Buenos Aires”. O la gobernación bonaerense. O la presidencia de la nación.

-Le gustaría ser Presidente?, le preguntó Infobae el año pasado, al inicio de la pandemia, cuando se hacía ver en los controles sanitarios y de acceso a la Capital Federal.

-¿Usted conoce a un cura que no quiera ser Papa?, fue su respuesta.

alberto fernandez sabina frederic sergio berni axel kicillof seguridad
Sergio Berni cuestionó con severidad a la ex ministra de Seguridad nacional Sabina Frederic quien fue respaldada por el presidente Alberto Fernández

Intendentes y Casa Rosada vs Berni

Sergio Berni es hasta ahora el ministro, tanto nacional como bonaerense, que se maneja con mayor autonomía. Desde su posición cuestionó públicamente al propio Alberto Fernández.

A mediados de agosto, y ante la difusión de las fotos de la fiesta en Olivos por la celebración del cumpleaños de la Primera Dama durante el aislamiento social y preventivo, lo criticó con fuerza a través de una dura carta abierta titulada “Yo no fui, fue ella”.

En uno de sus párrafos el ministro de Kicillof lo confrontó porque, en un principio, Fernández le endilgó a Fabiola Yañez la responsabilidad de la reunión a pesar de estar prohibidas por decreto presidencial: “No se trata de enredarnos en discusiones domésticas infinitas. Se trata de decir que agotamos la paciencia de muchos y que llegó la hora de tomar la responsabilidad de gobernar el país con la seriedad que el asunto merece”, escribió.

Berni fue secretario de Seguridad de la Nación durante la segunda presidencia de Cristina Kirchner y a instancias de ella, Kicillof lo designó en su gabinete.

Alberto Fernández no lo tuvo en cuenta como uno de sus posibles funcionarios. Al contrario, nombró en la cartera de Seguridad a Sabina Frederic, una antropóloga con ideologías contrapuestas a las del coronel cirujano.

Desde el inicio de su gestión Berni fustigó públicamente a su par de la Nación. Uno de los cruces fue por la negativa de ésta de autorizar a las fuerzas federales que conducía a usar las pistolas Taser que durante el gobierno de Mauricio Macri adquirió Patricia Bullrich, la entonces ministra del área.

Fabiola Yáñez - quinta de olivos - cumpleaños -  Alberto Fernández
A mediados de agosto, y ante la difusión de las fotos de la fiesta en Olivos por la celebración del cumpleaños de la primera dama durante el aislamiento social y preventivo, Berni criticó con fuerza a Alberto Fernández

“Le pedí a Frederic todas las Taser que el Gobierno nacional compró”, anunció Berni ante las cámaras de TV y arremetió: “No podemos estar discutiendo en el 2020 ‘Taser sí o Taser no’, por cuestiones pura y exclusivamente ideológicas. No hay que tener esa ceguera ideológica, que el árbol no tape el bosque”, disparó, y aseguró que “en políticas de seguridad falta menos chamuyo y más doctrina”.

Berni siempre tensó la interna oficial con Frederic y el presidente Fernández siempre la respaldo, al menos hasta la catástrofe de las PASO y la carta de Cristina Fernández pidiendo la renovación del Gabinete.

El último cruce fue a fines de agosto: “Yo entiendo la antropología, pero creo que hay algunos antropólogos que tienen una mirada muy romántica del conurbano… la ministra habla como antropóloga y se olvida de que es ministra; para ella el conurbano es el campo del onanismo intelectual”, dijo en respuesta a la frase de la ex funcionaria que había opinado que “Suiza es más tranquilo, pero más aburrido”, cuando se la criticó por la inseguridad en el país.

Con la llegada de Aníbal Fernández al Gabinete nacional, Berni encontró a un aliado, o al menos a un par con el cual se entiende y hablan el mismo idioma.

A diferencia de Frederic, ahora los dos Ministerios diagraman juntos la distribución de gendarmes y prefectos en Buenos Aires según el mapa de inseguridad.

anibal fernandez sergio berni
Los ministros de Seguridad de la nación y bonaerense, Aníbal Fernández y Sergio Berni, mantienen una excelente relación y trabajan a la par para distribuir fuerzas federales en las zonas calientes del conurbano

Hasta ahora Berni no le anunció a Kicillof que renunciará después de las elecciones. O al menos eso aseguran en la gobernación bonaerense. “Todo lo que sabemos es por algún trascendido. Nos extraña que renuncie. El Ministerio le da mucha visibilidad”, sostienen desde el Ejecutivo provincial que, por las dudas, ya le busca reemplazo. En la danza de nombres destaca el intendente de Ezeiza, Alejandro Granados, quien ya ocupó ese cargo durante el mandato de Daniel Scioli. El alcalde calificó con un apelativo muy particular a ese ministerio: “Silla eléctrica”.

Si esto fuese así, otro de los intendentes que observan con recelo a Berni ganaría espacio en los gabinetes de Fernández y Kicillof. En el del primero ya recalaron Juan Zabaleta, de Hurlingham, en Desarrollo Social; Gabriel Katopodis, de San Martín, en Obras Públicas y Jorge Ferraresi, de Avellaneda, en Desarrollo Territorial y Hábitat.

En el provincial, por ahora, Martín Insaurralde, de Lomas de Zamora, jefatura de Gabinete y Leonardo Nardini, Infraestructura.

La disputa entre Berni y una parte de los intendentes peronistas del conurbano es territorial y política. “Super Berni”, apodo que se ganó hace años por sus uniformes camuflados, la portación ostentosa de armas, sus descensos en helicóptero, y redadas nocturnas en moto de alta cilindrada, es el funcionario bonaerense -incluidos los alcaldes- con mayor imagen positiva en las encuestas de opinión pública que los propios intendentes encargan.

Lo ven como una amenaza a sus propias aspiraciones. De tanto en tanto, en distritos como La Matanza, Lomas de Zamora, La Plata, Moreno, Exaltación de la Cruz (localidad donde nació) y Zárate (dónde vive), aparecen pintadas con la frase “Berni gobernador”.

En estricto off the record lo acusan de “hacer campaña” desde su función. De irrumpir en cortes de calles barriales a través de los cuales los vecinos le reclamaban al jefe comunal por alimentos o en la toma de tierras.

Operativo Viento Blanco - Policía bonaerense
Los vecinos del barrio porteño de Villa Lugano pidieron por el ministro bonaerense cuando desapareció una niña de 7 años que finalmente fue encontrada por la fuerza que él conduce en Luján

A diferencia de sus antecesores, el ex senador provincial montó su despacho en Puente 12, en La Matanza, en el corazón del conurbano, y no en La Plata. Esto le permite al ministro, según su propia definición, llegar con mayor rapidez a los centros de conflicto.

Berni supo cultivar una imagen pública que los alcaldes, en su mayoría, no han conseguido: se muestra dispuesto ante la sociedad a solucionar los problemas más dolorosos.

Sin importar si su política de seguridad es cuestionada, se muestra activo y da la cara, por ejemplo, ante el aberrante asesinato de Lucas Iván Cancino, el joven de 17 años apuñalado en Quilmes cuando iba en bicicleta a la escuela.

Él mismo suele encabezar los operativos para dar caza a los presuntos criminales, y expone con vehemencia las falencias de los jueces que dejan en libertad a los delincuentes.

Sobre uno de los detenidos por la muerte de Cancino reveló: “Me parece bárbaro que discutamos el sexo binario y el sexo de los ángeles, pero alguien tiene que discutir alguna vez cómo una persona que fue detenida por robo con arma en cuatro días salió en libertad”. Y agregó: “La gran mayoría de los delitos es por gente que reincide, problemas policiales, como dijimos recién, venimos a potenciar una Policía que estaba totalmente devastada, que no alcanza. No hay cantidad suficiente de policías, porque tenemos una provincia, es injustificable tener 80 mil policías para la provincia que tenemos”.

Ese es el Berni auténtico. Como comando, salta siempre hacia adelante.

En La Plata, algunos funcionarios que rodean al gobernador ponen en duda ante Infobae las posibilidades que puede tener el hasta ahora ministro de Seguridad si se decide lanzar como candidato por fuera del PJ, o del Frente de Todos. Intentan bajarle el precio. “Si se va ahora, ¿qué va a hacer hasta el 2023? ¿Panelista en los programas de televisión? El Ministerio le da exposición”, le bajan el precio.

cristina kirchner y sergio berni
Sergio Berni llegó al gabinete de Axel Kicillof por impulso de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner

En la Argentina dos años es una eternidad; y en la política criolla, más aún. Y con el electorado nunca se sabe, con mucha más razón en los tiempos que corren. Berni, recuerdan los memoriosos, fue solicitado por los vecinos del barrio porteño de Villa Lugano cuando a mediados de marzo pasado desapareció una niña de 7 años. Finalmente la policía bonaerense la encontró en Luján durmiendo en una caja de la bicicleta del indigente que se la había llevado a través de un engaño. Los que clamaban por el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires no entendían de jurisdicciones, pero sí lo asociaban con el “Super Berni” que podía resolver el problema.

Berni entiende que su paso por el gabinete de Kicillof se agotó. Ve “operaciones mediáticas” detrás de las críticas y títulos que lo cuestionan. Cree que los conspiradores son algunos de los “barones del conurbano”. Ellos lo niegan.

Como sea, aún falta camino por recorrer hasta el 14 de noviembre. Y hasta que no renuncie o que le pidan la dimisión, Sergio Berni es el responsable de la seguridad de la provincia más poblada del país y dónde la inseguridad parece haber recobrado impulso, aunque con los números en la mano sus funcionarios sostengan que la media de crímenes es igual o más baja que la de los últimos ocho años.

Ayer, a última hora de la noche, Berni y un integrante de la cúpula policial seguían trabajando en Puente 12. “Si paras, la ola te lleva puesto”, se los escucho decir. Hablaban de inseguridad y de los casi 7.000 oficiales que el lunes sacarán a las calles del conurbano para reforzar la vigilancia.

En Quilmes, Avellaneda y Florencio Varela también desplegarán cerca de 500 efectivos de las fuerzas especiales conocidas como UTOI para colaborar en la seguridad de las zonas más calientes.

Tan calientes como la interna en la coalición gobernante.

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