Dos médicas del Rawson investigadas por la muerte de una nena tras un choque en Capital

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Dos médicas del Hospital Guillermo Rawson serán investigadas como presuntas responsables de la muerte de la niña que horas antes sufrió un siniestro vial con sus padres, que fue asistida en ese nosocomio y más tarde fue dada de alta. Este jueves, los fiscales de la Unidad Fiscal de Investigaciones de Delitos Especiales formalizarán la imputación contra las dos profesionales por el posible delito de homicidio culposos.

No trascendieron sus identidades completas de las dos médicas, solo sus apellidos: Sojo y González, pero lo que se investiga es la posible mala praxis durante la atención brindada a la pequeña Catalina Valdez Sosa, de 4 años, en las horas en que estuvo en el Hospital Rawson, el martes 7 de septiembre último. La pequeña había ingresado al nosocomio pasadas las 16 de ese día después del accidente de tránsito que sufrió junto a sus padres en la calle Abraham Tapia, casi Larraín, en Trinidad, Capital.

Catalina viaja en compañía de su madre Cintia Sosa y su papá, Eduardo Valdez, quien conducía su auto Chevrolet Joy. El vehículo circulaba en dirección al Norte, cuando el muchacho perdió el control del coche, subió al boulevard y se estrelló de frente contra un poste metálico del alumbrado público.

Todos sufrieron golpes, pero las más lesionada era la nena, que quedó inconsciente. Se la trasladó en ambulancia al Hospital Guillermo Rawson, donde fue asistida por los médicos. El primer parte médico difundido por el nosocomio señalaba que la pequeña presentaba traumatismo encéfalo craneano y traumatismos múltiples, según fuentes del caso. Le realizaron algunos estudios, entre ellos una tomografía en la zona craneana, pero no en el abdomen.

A la nena la tuvieron en observación hasta las 22 del martes 7 de septiembre y las médicas decidieron darle el alta, o sea que la despacharon a la casa. La niña continuó sintiéndose mal en las horas siguientes, explicaron, y entonces sus padres la llevaron de nuevo al hospital. Según los informes, entró a las 2.20 del miércoles 8 de septiembre al nosocomio y al cabo de media hora se produjo su deceso.

En el hospital interpretaron que su muerte era producto de una enfermedad, no por los golpes en el accidente. La autopsia al cuerpo de la nena confirmó esto último, reveló que falleció por una hemorragia interna en la cavidad abdominal, justamente, como consecuencia de las lesiones sufridas en el choque.

Esto dejó al descubierto que las médicas que la atendieron, aparentemente, actuaron con negligencia e impericia al momento de atender a la niña, dado que pudieron ordenar hacerle todos los estudios de rigor para asegurarse que no tenía nada. Esos son los elementos con que ahora cuenta el fiscal Iván Grassi, de la UFI de Delitos Especiales, para atribuirle una posible mala praxis a las profesiones y por el cual les imputará el presunto delito de homicidio culposo.

(Fuente: Tiempo de San Juan)