Tiene 12 años, se probó en River con la casaca de Marquesado y maravilló a todos

716

Desde hace 20 días Amir y toda su familia atraviesan un sueño redondo. Aquel prometedor viaje al Monumental, también incierto, terminó transformando radicalmente su vida. En un par de horas los directivos de River Plate llamaron al celular de sus padres avisando que querían sumarlo a las inferiores del club. Sí, a la misma cantera por la que pasaron Mascherano, Higuaín, Cavenaghi y Gonzalo Montiel, entre los pibes que llegaron a Primera en el último ciclo de la mano de Marcelo Gallardo.

Con 12 años dio el salto que anhela todo fanático del fútbol: formarse en uno de los clubes más grandes del mundo. Aunque maravilló a los técnicos del Millo en cuestión de minutos, el proceso para ser un mediocampista “prometedor” tuvo mucho trabajo, esfuerzo y gotas de sudor. Amir arrancó con 6 años en Marquesado, el club de sus amores y de donde es oriundo, y más tarde pasó por las inferiores de Desamparados y San Martín. Ya con 10 años arribó al Centro Integral de Entrenamiento que maneja el futbolista Germán Salla.

En la institución ubicada en Rawson, por calle Lemos, lo entrenaron de manera individual con psicólogo deportivo, nutricionista y preparador físico. Salla, en conjunto con Federico Acevedo, pulieron los aspectos técnicos del pequeño futbolista. Ya en su plenitud física y futbolística, lo llevaron en colectivo, junto al cazatalentos Alberto Arrieta, a la institución de Núñez. Amir estaba acompañado también por sus padres, Cristian González y Belén Montenegro.

“El primer día no pudieron hacer fútbol porque llovía, sólo realizaron algunos ejercicios. Pero al día siguiente sí lo vieron en el entrenamiento y automáticamente lo sumaron a las inferiores. Nosotros estábamos en la puerta del club cuando nos llamaron y avisaron. Nos dijeron que habían encontrado en él cosas que otros chicos no tenían, como el temperamento. Fue una noticia muy linda, como padre uno se siente orgulloso. Es un club gigante, con el que sueñan miles de niños”, comentó el papá del talentoso jugador.

En la práctica en la que Amir deslumbró a todo River tenía puesta la camiseta de Marquesado, club donde inició su carrera como futbolista. “Soy hincha fanático de Marquesado, también de River y del Barcelona”, comentó el pibe a Tiempo de San Juan, desde su nuevo hogar, un departamentito ubicado a sólo 50 metros del Monumental.

El joven está instalado en Capital Federal junto a su mamá. Su padre está en Olavarría, donde trabaja en una empresa constructora. En unos días empezará a cursar la secundaria en el instituto de River. “Nos están ayudando con el tema del alquiler y me prometieron buscar un trabajo en el club, así estamos todos juntos. Es una alegría enorme la que tenemos. No era fácil dejarlo solo en Núñez con su edad, así que lo acompañaremos de cerca en este sueño. Él está contento y entusiasmado, se ha adaptado bien, y eso es lo que importa”, destacó el papá.

Lo que dicen de él:

“Técnicamente es muy bueno, tiene mucho pase y quite. Tiene recuperación, altura, presencia, todo lo que tiene que tener un volante. Además, es muy predispuesto a entrenar y muy carismático”, Germán Salla, entrenador y propietario del Centro Integral de Entrenamiento.