A un año del inicio de la pandemia, hubo casi 500 muertos y más de 78.000 casos entre el personal de salud

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En Argentina, 15 de cada 100 miembros del personal médico y no médico de instituciones sanitarias tuvieron COVID-19 (EFE/Juan Ignacio Roncoroni/Archivo)
En Argentina, 15 de cada 100 miembros del personal médico y no médico de instituciones sanitarias tuvieron COVID-19 (EFE/Juan Ignacio Roncoroni/Archivo)
(Juan Ignacio Roncoroni/)

Estuvieron y siguen estando en la primera línea de la lucha contra el coronavirus y, por ende, fueron y son los más expuestos frente al avance de la pandemia. Sufrieron el impacto físico y psicológico como ningún otro sector de la población. En el año que lleva la pandemia en el país, perdieron la vida a causa del COVID-19 un total de 470 profesionales y trabajadores de la salud. Y son ya 78.912 los que contrajeron coronavirus, lo que implica que 15 de cada 100 sufrieron la enfermedad. El 87% del total de contagiados, pudo recuperarse.

Esta cifra de fallecidos representa el 1% del total de las 54.517 muertes registradas en Argentina hasta la fecha. Sin embargo, desde la Red de Médicos Integrados (REDIMA) sostienen que hay “un subregistro” en los números oficiales respecto que ellos llevan contabilizados. “La mortalidad informada está por debajo de lo que nosotros pudimos constatar hacia principios de diciembre, cuando teníamos confirmados 488 fallecidos”, le dijo a Infobae Maria Berude, miembro de REDIMA.

En cuanto al total de contagios entre el personal sanitario, esos 78.912 confirmados representan el 3,5% del total de casos detectados en la población en general con COVID-19, de acuerdo a los últimos datos de la Dirección Nacional de Epidemiología e Información Estratégica del Ministerio de Salud de la Nación, actualizados al 17 de este mes.

La clasificación “personal de la salud” incluye tanto a las personas que cumplen tareas médicas y asistenciales como a los trabajadores sanitarios con funciones no asistenciales, como camilleros, administrativos y de limpieza, del sector público y privado.

“Hemos vivido muchas situaciones negativas. No nos hemos sentido acompañados en lineas generales en ningún punto del país, no hemos sido reconocidos, protegidos, ni cuidados. El 3 de diciembre último no hubo ningún reconocimiento por el Día del Médico. Ninguno de nosotros esperaba un acto público, pero un mínimo de reconocimiento durante el gran esfuerzo que hicimos sobre todo durante este período tremendo que fue la pandemia, perdiendo colegas al lado nuestro, y con un paciente al otro lateral para levantar y sacar adelante. No es fácil trabajar en esa condiciones”, se lamentó Berude, cirujana (MN 116.702 y MP 4973) y referente nacional de REDIMA.

Fernando Corsiglia, secretario de Políticas Sanitarias de la Asociación Sindical de profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CICOP), coincide en lo difícil que fue el 2020 para el personal sanitario. “Hemos pasado situaciones terriblemente angustiantes, con compañeros de trabajo que vieron afectada su salud o morían por el COVID. En el inicio, hicimos muchos reclamos por equipos de protección, que finalmente llegaron. Por suerte, salvo algún caso puntual, se sostuvo la provisión”, sostuvo. El dirigente – ex presidente de CICOP – admitió, sin embargo que “el avance de la vacunación mejoró un poco la situación actual”.

El perfil del personal afectado

Según el reporte de situación elaborado por el Ministerio de Salud de la Nación, durante las últimas 4 semanas epidemiológicas se diagnosticaron 1.237 casos entre el personal de salud, un número que muestra un descenso a la par del avance de la inoculación en esta primera etapa, ya que fue incluido como un sector prioritario en medio de la escasez de vacunas.

Si bien el informe no especifican dónde se contagiaron o pudieron haberlo hecho, la mayoría (78.005) del total afectado del personal de salud no tenía antecedentes de viaje y solo 907 sí.

Un dato que llama la atención es que más del 48% de los contagiados (227), eran menores de 60 años. Esto revela que los profesionales y trabajadores de instituciones sanitarios murieron más jóvenes por el COVID-19 que la población en general afectada por la enfermedad. A nivel nacional, el 84% de residentes en el país fallecidos por coronavirus tenía más de esa edad.

“Las situaciones más graves dependían de sus condiciones de salud, de la edad y de la carga viral en el espacio de trabajo. En los hospitales y en las terapias intensivas había pacientes con más carga viral, y eso aumentaba las chances de afectar más gravemente al personal”, señaló Corsiglia.

En tanto, un 70% de los trabajadores de la salud que murieron (286) eran varones, según el informe del Ministerio de Salud de Nación. Este porcentaje supera ampliamente las muertes de hombres por COVID-19 entre la población en general, ya que son el 46% del total a nivel nacional.

El 67% del personal contagiado es del sexo femenino, mientras que en total de la población, las mujeres son el 50% de los positivos detectados.

“Las condiciones laborales venían muy mal con antelación a la llegada del COVID y se agravaron durante la pandemia. Desde relaciones de dependencia encubierta, hasta valores que están por debajo de lo que cualquier ser humano admitiría para el riesgo que implica para el personal médico y sanitario, no solo físico, sino también por el estrés crónico, el burn out, y el altísimo riesgo legal, que cada vez parece ser mayor. Al punto, que muchos colegas piensan dejar la profesión. Creo que como sociedad tenemos que pensar qué vamos a hacer cuando no tengamos personal de salud, o que el personal que quede ejerciendo sea de muy baja calidad porque no está siendo incentivado ni económicamente, ni académicamente, y sin los recursos mínimos necesarios”, advirtió Berude.

“Por un lado somos esenciales en medio de la pandemia, pero por el otro somos absolutamente descartables por las condiciones en que estamos. Hay una prepaga que dio un aumento de 40 pesos. Es vergonzoso. Y con todo esto seguimos trabajando”, se quejó esta médica cirujana.

Distribución de los casos en las provincias

Las dos jurisdicciones con mayor cantidad de casos de coronavirus confirmados entre trabajadores de la salud son la provincia de Buenos Aires con 35.814 de contagios acumulados, equivalentes al 45% del personal, y la Ciudad de Buenos Aires, con 13.606 contagios, el 17% del total.

De acuerdo a los números informados por la cartera que conduce Carla Vizzotti, estos dos distritos -también los más poblados- concentran la mayoría de los positivos detectados. De hecho, de los casos reportados entre el personal sanitario en el último mes, el 67% corresponden a residentes en el territorio bonaerense o el porteño.

En la Provincia, se contagiaron 22 de cada 100 profesionales y trabajadores sanitarios, por encima de la media nacional de 15 cada 100. En los casos detectados de COVID-19 estuvieron en este último valor.

PBA también acumula la mitad de los muertos entre los trabajadores de instituciones médicas y asistenciales. “Según el último registro, eran 230 en la Provincia”, precisó Corsiglia.

“El gran problema que tenemos es el déficit de personal. Y está relacionado con los bajos salarios y las condiciones laborales, que hace que en muchos lugares haya pluriempleo. Por eso, en toda la primera etapa, nosotros llevábamos el virus de un lugar a otro, hasta conocer mejor los cuidados que había que tener y las protecciones necesarias”, señaló el referente de CICOP.

Sin embargo, Provincia y CABA no son en las que la pandemia tuvo mayor impacto en términos de contagios entre el personal sanitario. En Tierra del Fuego y Neuquén, de cada 100 integrantes de equipos e instituciones de salud se contagiaron 31, casi la tercera parte del total.

Las jurisdicciones donde este sector sufrió menos en carne propia la pandemia fueron Jujuy, Corrientes, San Luis y Catamarca, provincias en las que solo uno de cada 100 resultó contagiado.

Berude – quien reside y ejerce en San Luis – también destacó los efectos del pluriempleo entre el personal sanitario, y como conspira contra su salud y la atención a la comunidad. “El pluriempleo es necesario para sobrevivir. Y a la vez hay cada vez menor tiempo para actualizarse. Y las actualizaciones tienen un costo. Todo esto hace que la respuesta y la calidad de atención médica sea inferior. Esto genera un gran agotamiento que juega en contra, no solo del profesional, sino de la sociedad. Ese profesional brinda algo que es un poco peor cada vez en situaciones críticas como las que estamos viviendo”.

Formosa -fuertemente criticada por implementar una política sanitaria denunciada a nivel nacional e internacional por violar derechos humanos básicos- sólo reportó 7 contagios, el 0,1% del total de trabajadores de la salud.

Cuántos fueron vacunados

De acuerdo a información publicada en el sitio del Ministerio de Salud de la Nación, los profesionales y trabajadores que integran “la primera línea” de batalla conforman un universo de 763.000 personas. Este sector ya recibió 1.331.307 dosis, según el Monitor Público de Vacunación actualizado ayer a las 18 horas. Sin embargo, para completar el proceso de inoculación, sería necesario que se hubieran aplicado el doble de esa cantidad de personal sanitario: 1.526.000 dosis.

vacunacion personal de salud covid
Personal sanitario del hospital Argerich de la Ciudad de
Buenos Aires recibe la dosis de la vacuna Sputnik V (Foto NA).

En el principal distrito del país, la Provincia de Buenos Aires, según aseguraron a Infobae voceros de la cartera que conduce Daniel Gollán, la inoculación del personal de salud, con al menos una dosis, estaría casi completa. “De los que se anotaron, ya los vacunamos a todos. En números, estamos en un 98% porque siempre hay alguno más que aún no se anotó, pero ya están casi todos”, afirmaron. La cifra de los trabajadores de la salud que recibieron la primera dosis es de 467.239, según datos del Ministerio de Salud bonaerense.

Según Corsiglia, “la vacunación avanzó mucho en los hospitales públicos provinciales, y está un poco más retrasada en los que son municipales y el sector privado. Pero lo cierto es que queda un porcentaje menor por vacunar”.

En CABA, en tanto, ya recibieron la primera dosis 124.957 profesionales y empleados de instituciones médicas públicas y privadas, y otros 62.302 tienen el proceso de inoculación completo. “Del total de 160.000 trabajadores, aproximadamente, está vacunado con al menos una dosis el 80%”, informaron fuentes del Ministerio de Salud porteño a Infobae. “La semana próxima se completaría el 20% restante con las vacunas que ya tenemos, y algo de lo de lo que está llegando”, agregaron desde la cartera porteña.

Fallecidos entre el personal sanitario en la región

El 2021 fue designado como el Año Internacional de los Trabajadores Sanitarios y Asistenciales por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) “para reconocer y agradecer la inquebrantable dedicación de estos trabajadores a la lucha contra la pandemia de COVID-19”. Este organismo internacional -que monitorea el impacto de la pandemia en todo el continente americano- advirtió que “el número de casos y defunciones en este grupo de la población continúa aumentando desafortunadamente”.

En su último informe, la OPS publicó las cifras del personal de salud afectado en 17 países de la región, incluidos los de Argentina. Como los datos están actualizados al 10 de marzo, nuestro país registra en la publicación una cifra ligeramente inferior a los relevados por la cartera nacional esta semana: suman 456 los fallecidos entre el personal sanitario y 77.698 los casos acumulados en este sector.

Al igual que el Ministerio de Salud de Nación, la OPS incluye en el personal de salud a médicos, bioquímicos, enfermeros, kinesiólogos, instrumentadores, camilleros, personal de limpieza, administrativo y de seguridad de instituciones médicas públicas y privadas.

Del informe del organismo internacional surge que, en la región, Argentina figura dentro de los cinco países que más personal de salud fallecido en números absolutos registra. Por encima de nuestro país se ubican México, donde murieron 3.534 trabajadores sanitarios; Estados Unidos, con 1.387; y Perú con 589. Brasil registra 480, apenas por encima de los valores de Argentina, pese a la crisis sanitaria que vive ese país.

Venezuela lidera el ranking regional con más profesionales y trabajadores de instituciones médicas y asistenciales fallecidos en relación a las muertes por coronavirus entre la población: son el 9% del total de decesos por COVID-19. Le siguen El Salvador con el 4%; Panamá, México y Paraguay con el 2%. En Argentina, al igual que en Guatemala, Perú, Uruguay y Costa Rica, el personal de salud que murió es el 1% de total de decesos por el virus.

Por otra parte, si se analiza la letalidad – un indicador que mide la relación entre los muertos y los casos confirmados de coronavirus- Venezuela nuevamente registra el peor resultado con el 7%. Esto significa que mueren 7 trabajadores de la salud de cada 100 infectados en el país caribeño, que enfrenta la crisis sanitaria en un contexto de profundización de la crisis social y económica como consecuencia de las políticas de Nicolás Maduro.

Le siguen República Dominicana, Perú, Panamá y México con el 2% de letalidad entre el personal de salud.

En Argentina, al igual que en El Salvador, Ecuador, Guatemala, y Paraguay, solo un miembro de los equipos de salud contagiado pierde la vida a causa de la pandemia. A nivel general, la letalidad por COVID-19 en nuestro país es del 2,4%, o sea que mueren dos y tres cada 100 confirmados.

Contagios entre el personal sanitario

Sobre un total de 17 países de la región, con 77.698 casos, Argentina figura en cuarto lugar en contagios acumulados de trabajadores de la salud en números absolutos en el informe de la OPS.

Al tope en cantidad de profesionales y empleados de instituciones sanitarias a los que se les detectó coronavirus figura Brasil con casi medio millón de médicos y personal no médico afectado. Le sigue Estados Unidos con 420.000 y México con 229.000. Por debajo de Argentina, se ubican Chile con 52.241 y Colombia con 43.399 trabajadores de la salud contagiados.

No obstante, el porcentaje de personal sanitario afectado con relación al total de casos entre la población, muestra un top five diferente. En México y El Salvador, el 11% de todos los casos positivos detectados son trabajadores de la salud; en Chile, el 6%; en Guatemala, Paraguay y Uruguay, el 5%; y en Brasil, Costa Rica, Ecuador y Argentina, el 4%.

En el informe de la OPS se aclara que para el análisis de la situación epidemiológica de COVID-19 en el continente americano se deben considerar las diferencias existentes en las definiciones de caso confirmado de COVID-19 de cada país. También se advierte que no se especifica, en la mayoría de los casos, si el personal médico y no médico se contagió en un servicio de salud o en la comunidad.

Cómo se procesó la información

La Unidad de Datos de Infobae accedió al último reporte de la Organización Panamericana de la Salud, publicado el 11 de marzo pasado.

De allí se tomaron los datos de personal de salud afectado, confirmados y fallecidos y se cruzó esa información con los datos por país que publica la Universidad Johns Hopkins y, a nivel nacional, con el último informe del Ministerio de Salud de la Nación, con datos actualizados al 17 de marzo último.

Si desea consultar la hoja de cálculo con los datos duros y el cálculo de indicadores siga este enlace.

Visualizaciones interactivas: Daniela Czibener

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